La raza neocelandesa sigue demostrando sus virtudes en los tambos santafesinos. Por eso, la Agropecuaria “Las Marías” vuelve a apostar a la venta de sus mejores vaquillonas para la región, en su 2° Remate de genética Kiwi Cross.
Los Schnidrig arrancaron con esta raza en el año 2010. “Primero habíamos incursionado con el Pardo Suizo en 2009, y luego conocí el Kiwi Cross. Me mostraron los animales y ese fue el disparador de todo esto”, confiesa José Schnidrig a Campolitoral.
“Empezamos a contactarnos con gente, a visitar campos acá y en Urguay, y en mi primer viaje a Nueva Zelanda pude ver el futuro”, recuerda. En aquella experiencia en el oro lado del mundo, el productor encontró lo que buscaba. “Yo noto que hay gente que todo el tiempo busca soluciones, cruzas de razas resistentes, con facilidad de parto, etc. Y al final termina armando como un enredo. Y verdad es que esta raza ya lo había solucionado 80 años atrás. Hoy el 50 % del rodeo neocelandés es kiwi cross. El resto tiene una participación del Holstein, y en algunos casos es Jersey puro: animales muy chicos y con unos tenores de sólidos increíbles”, agrega.
El cambio definitivo
Consultado sobre lo primero que les cambió con la incorporación de la raza, afirma sin dudarlo que fue el crecimiento de la empresa. “Cuando arrancamos con la empresa, no llegábamos a las 1000 vacas. La raza nos dio una posibilidad de crecer tan grande, que hoy incluso hay que tener cuidado, porque el nivel de crecimiento puede llegar a comprometer la parte económica. El rodeo en 4 años crece mucho (entre el 10 y el 14 % anual, dependiendo del año, las preñeces, etc.) Lograr eso con la genética tradicional de la zona es muy difícil”, sentencia.
Según Schnidrig, el Kiwi Cross es un animal extremadamente fértil, una hibridación con lo mejor de cada línea sanguínea. “Por eso todavía puede haber cierta resistencia, gente que gusta de la pureza de algunas razas”, insiste.
Además, se trata de un un animal mucho más longevo, y de un tamaño menor a nuestros tradicionales “Holando”. Pero claro, forma parte de un engranaje mayor. “Nosotros apostamos por un sistema eminentemente pastoril pero intensivo, donde el animal no está encerrado. A veces nos llenamos la boca con el tema del bienestar animal y tener a un animal toda su vida encerrado en un galpón no sé si es lo mejor”.
Otra ventaja que destaca de la raza es su gran facilidad de parto, por lo que tiene muy pocas pérdidas de terneros al nacer, y ese es un punto crítico en el tambo.

Sistema pastoril intensivo. Para José Schnidrig, la diferencia está en el producto final, cuyo valor se incrementa notoriamente por las virtudes de esta raza.
En blanco y negro y en color
Luego de este cambio radical, hoy están trabajando con un rodeo de una gran capacidad productiva: 3000 vacas (con 22 litros diarios de promedio), pero con una producción de sólidos muy superior: 4 % de proteína y 4,5 % de tenor graso: es una leche claramente diferencial en el precio, porque tiene una concentración de sólidos muy superior.
El producto final se basa en un sistema alimenticio definido en base a las alfalfas, que le permite comer a cada vaca entre 5 y 8 kg de materia seca de esa pastura. Además, unos 5 kg de concentrado anual de promedio (baja mucho en primavera), y el resto es silo de sorgo o maíz. Más allá de esto, destaca que a nivel reproductivo, es un animal que tiene la capacidad de reproducirse bien sin el concentrado.
Raza, sistema, negocio
El empresario destaca que el manejo es tal vez el punto más importante en el que han avanzado, sobre todo al direccionar la época del año que había que inseminar los animales y hacer parir las vacas. Terminaron con el servicio continuo, que hace que las cosas pasen siempre igual en los tambos.
“Hacer un servicio estacionado hace a que uno se pueda organizar mejor. Ese fue el punto de arranque. Los servicios arrancan a principio de junio y a principios de diciembre se terminaron. Los terneros nacen en septiembre, y en diciembre terminamos con la etapa de crianza. Hay momentos de alta carga de trabajo, es verdad, pero también momentos en los que solo se ordeña, incluso con pocas vacas, y eso permite descansar, irse de vacaciones, etc.”
Esa filosofía de trabajo permite ponerse en el lugar de la gente, en mejorar la calidad de los lugares de trabajo, sus viviendas, y sus rutinas. En definitiva, “al éxito siempre lo constituyen las personas”.
Una empresa con buena leche
Lo que la empresa cambió en definitiva, fue el valor de su principal producto. “Somos una empresa que hace de la leche el 80 % de nuestro negocio. Hacemos también un ternero de recría de 200 kilos; tenemos la alternativa de las vaquillonas, pero básicamente vendemos leche, aunque con un valor diferencial. Nos cambió en todo, porque ese 80 % de nuestra facturación mejoró de precio. Se corrió la vara de lugar”, explica.
Y agrega que su caso se puede replicar en toda la región. “Estamos vendiendo un sistema pastoril intensivo, amigable con el ambiente y la gente. Y este es el animal que mejor se adapta a esa filosofía. Vendemos un producto que se ambienta muy bien a ese sistema de trabajo. Estamos muy felices de haber tomado este camino, porque esta empresa tendrá 3300 vacas en ordeñe, y ninguno se priva de su día libre”.
Finalmente, anticipó que en el remate del próximo jueves 27 en Sarmiento, ofrecen a través de una importante Cooperativa pagar en 4 cuotas en pesos, con un sistema de preofertas a partir del 21/8 colgados en su sitio web. Además, desde el día 25, protocolo mediante, quienes quieran ver los corrales podrán apreciar las 100 vaquillonas y 5 reproductores. “El 27 es el remate, y como una cosa novedosa, quienes hagan una preoferta tendrán un 5 % de descuento sobre la compra. Y quien compre 9 animales (se venden en lotes de a tres) o más, tiene 200 km de flete gratis. Y si es de muy lejos y completa una jaula, el flete es sin cargo” se entusiasma. Sabe que tiene con qué.
FUENTE: Federico Aguer / Campolitoral